El contenido de este libro es el fruto de las investigaciones realizadas en la documentación histórica que existe sobre el conjunto patrimonial de la Real Fábrica de Municiones de Orbaizeta y sobre los vestigios que quedan hoy de la misma. Mucha de la información hallada en diferentes archivos y fuentes impresas, tiene el valor de haber sido escrita, con todo lujo de detalles, por personas que vivieron en aquella época y que fueron testigos excepcionales del funcionamiento, hechos y vivencias relacionados con la propia fábrica. Esta información histórica, mucha de ella oculta durante años, es una buena guía también para conocer el contexto político, social y económico de aquellos años convulsos de la edad contemporánea. Sin ella, sería imposible entender la dimensión e importancia que llegó a tener esta Real Fábrica de la corona y la gran repercusión que tuvo en la vida de los habitantes de esta zona del Pirineo navarro. [
] viendo el estado ruinoso de toda la instalación y su progresivo deterioro, no podemos hacernos a la idea del grado de organización, orden, control y profesionalidad de quienes diseñaron, edificaron y trabajaron en aquella instalación. Muchos de ellos, militares de profesión, formados en las academias para oficiales, demostraron tener grandes conocimientos, no sólo en la industria del hierro, en ingeniería o arquitectura, sino también en administración. Construir esta fábrica en un enclave orográficamente agreste y aprovechar esta circunstancia para crear una instalación, con un trazado casi perfecto, dice mucho a favor de la capacidad técnica de los que la diseñaron. Por otro lado, hay que destacar la pericia y buen hacer de las decenas de canteros, carpinteros, herreros y demás profesionales, los mejores de Navarra, auténticos especialistas en sus gremios, que tuvieron la virtud de construir una instalación austera, robusta, funcional, cómoda y enormemente bella. Una superficie total de 92.450 m2 de los cuales 15.410 eran ocupados por veinticuatro edificios: quince de ellos correspondientes a talleres y almacenes y nueve a viviendas y edificios de servicios. También fueron muy importantes e imprescindibles las labores realizadas por centenares de jornaleros, arrieros, carboneros, mineros
muchas de las veces en unas condiciones de trabajo especialmente duras y de gran precariedad. La historia de la Real Fábrica de Municiones de Orbaizeta es ante todo una historia de luces y sombras. Comenzaré con las sombras. En la canción que compuso Benito Lertxundi en 1978 sobre la fábrica de Orbaizeta, cuyo texto se incluye al inicio de este libro, nos habla sobre una historia maltrecha: kondaira urratu baten
Y, la verdad, no le falta razón. [
] Este libro está escrito para todo el mundo y en él he tratado de recopilar y transmitir, de la manera más fidedigna posible, la información hallada. Para una mejor comprensión, he distribuido el volumen en doce capítulos insertando gran cantidad de elementos gráficos, como planos, estadillos, esquemas y fotos, que espero ayuden al lector. He procurado seguir un orden cronológico. El tener hoy en día este patrimonio, magnífico ejemplo de arquitectura industrial borbónica del siglo XVIII, debe ser un orgullo para el pueblo de Orbaizeta, para el resto del Valle de Aezkoa y para Navarra en general. Ojalá sepamos recuperarlo, cuidarlo y transmitir a las generaciones venideras su importancia y trascendencia histórica. Malli Txapar Orbaizeta, junio de 2010
