A pesar de ser más célebre por sus grabados, Alberto Durero (1471-1528) fue también un maestro de la pintura y un dibujante cuya obra ejemplifica el espíritu del arte alemán. La importancia de Durero en el Alto Renacimiento alemán fue tal, que puede ser considerado como la encarnación de este movimiento en su totalidad. Sus viajes a Italia (dónde estudió especialmente con Giovanni Bellini) tuvieron un profundo impacto en su desarrollo artístico y le permitieron combinar en su obra ambas influencias, la alemana y la italiana. En años posteriores, la pasión de Durero por el conocimiento y el progreso le llevaron a investigar y a escribir sobre teoría del arte y matemáticas, convirtiéndolo no sólo en el más importante artista de su época en el norte de Europa, sino también en uno de sus principales pensadores. Esta visión global de toda la obra de Durero, que comprende óleos, témperas y acuarelas, grabados en cobre y en madera, así como dibujos y bocetos, es la introducción perfecta a su trabajo.
Con motivo del centenario de una escuela de arte y diseño pionera, este libro celebra la fundación de la Bauhaus con un reconocimiento visual a sus figuras más infravaloradas. Aunque la institución proporcionó a las mujeres nuevas oportunidades para formarse, estas se vieron obligadas a lidiar con expectativas familiares poco razonables, la actitud ambigua del cuerpo docente y la Administración, convenciones sociales obsoletas y, en última instancia, la represión política del régimen nazi.Sin precedentes en la literatura actual, Bauhausmadëls presenta a 87 artistas y artesanas a través de textos y retratos fotográficos, muchos de ellos inéditos hasta ahora. Recientes descubrimientos en los archivos recuperan las biografías de los talentos más conocidos. En la década de 1920, la expresión ?chicas de la Bauhaus? mostraba una admiración tácita hacia las mujeres jóvenes y valientes que eludieron los roles de género tradicionales para construir un futuro diferente y creativo. Entre ellas figuran Marianne Brandt, la primera mujer admitida en el programa de metalistería de la Bauhaus cuyos diseños todavía comercializa Alessi; Gertrud Arndt, a quien la universidad intentó disuadir de estudiar arquitectura pero brilló como fotógrafa y diseñadora de alfombras; Lucia Moholy, que tomó fotografías emblemáticas de los edificios de la Bauhaus pero pasó el resto de su vida intentando recuperar los negativos que le fueron ocultados. Además, gracias a este volumen recordamos a otras artistas cuyos nombres, prácticamente olvidados, también representan las primeras luchas por la igualdad de género, mujeres que se negaron a seguir el camino marcado por la sociedad y sus familias.Con más de 400 retratos fotográficos tomados entre 1919 y 1933, Bauhaus Gals crea una impresión visual de las artistas que formaron parte de la escuela de arte más progresista del siglo XX y, desde ella, contribuyeron a cambiar el mundo del arte, la arquitectura, el diseño e incluso la política. La extensa información biográfica nos desvela la lucha individual de cada artista, su persistencia frente a la adversidad y sus increíbles logros. En este gran álbum familiar le invitamos a descubrir a un grupo de vanguardistas únicas cuyo legado abrió el camino a las artistas de las generaciones futuras.
Es probable que fuera en 1779 cuando Goya, que contaba entonces treinta y tres años, entró en contacto con la naciente tendencia prerromántica en la literatura española. La atmósfera melancólica, patente en poemas como Noches Lúgubres de Cadalso, en A Clori de Jovellanos y en La Noche y la Soledad de Meléndez Valdés, se refleja también en La Cita de Goya de finales de ese mismo año. Pero también revela en ella su extenso conocimiento de la antigua pintura española y de la tradición, recogida en obras como el trabajo típico de la Iconologia de Ripa. Conocimiento que el artista utilizó en otros cartones de esta época y en los pintados en 1786-87 representando las cuatro estaciones. En la escena de El invierno nos ofrece un cuadro monumental de un paisaje cargado de fatalidad, que oprime a los seres humanos. En El albañil herido y Los pobres en la fuente rinde homenaje a la gente pobre, al rey Carlos III y a su humanitario decreto favoreciendo a la clase trabajadora.
Comercializado en Londres en 1844, El lápiz de la naturaleza es el primer libro ilustrado con fotografías jamas publicado. Con sus 24 láminas, Fox Talbor abrió los caminos del lenguaje fotográfico.
Recorrido por la historia de la pintura occidental a través de más de 450 obras de arte. Ameno texto que sintetiza los elementos más fundamentales para entender la evolución pictórica. Análisis en profundidad de más de 30 pinturas clave en el arte que incluye aspectos técnicos, estéticos o simbólicos. ¿Por qué la obra con la que Picasso inauguró el cubismo, Les demoiselles d'Avignon, se llama así? ¿Tiene idea de por qué las pinturas religiosas de Caravaggio provocaban tanto escándalo? Encontrará las explicaciones a ambas cuestiones en este apasionante volumen que, además de ampliar sus conocimientos en arte, le permitirá disfrutar de las obras más significativas de la historia de artistas como Artemisia Gentileschi o Géricault, pasando por Goya, Pollock o Vermeer. Siguiendo un orden cronológico, el texto se centra en la descripción de las pinturas maestras de la historia y de los aspectos que influyeron en su creación, y se completa con numerosas referencias culturales, políticas o a personajes de la época que ayudan a comprender mejor las circunstancias que originaron cada obra.
Fernando García de Cortázar nos cuenta ahora la historia de España a través de su arte. Con más de quinientas fotografías y reproducciones de las obras de arte más destacadas de la historia de España y su reconocida capacidad para narrar, el autor traza una visión única y personal del recorrido histórico de nuestro país. Comienza con la cueva mágica de Altamira y nos lleva por todos los siglos hasta el actual, describiendo con su prosa elegante el marco cultural y el momento histórico que dio origen a cada una de las obras reproducidas.
El viaje a Gósol fue algo totalmente imprevisto e improvisado para Picasso y Fernande, dispuestos a una estancia urbana, se encontraron en medio de la mayor fortaleza de montañas que habían visto en su vida. Pero, en realidad, se estaba esgrimiendo un viaje mucho más audaz y definitivo: el tránsito vertiginoso del pintor hacia un nuevo lenguaje plástico y, con él, hacia la modernidad. Gósol fue, simplemente, el maravilloso escenario de esta Gran Aventura, probablemente el mejor de los que Picasso, urbanista de alma rústica, hubiera podido pergeñar jamás.