Periodista, filòsof, crític literari, orador, novel·lista... Lescriptor anglès G. K. Chesterton (1874-1936) és una figura polifacètica, complexa, molt interessant. Sílvia Coll-Vinent fa una tria de textos seus entorn dels tres grans àmbits sobre els quals va pensar, escriure i discutir: cristianisme, pensament social i polític, i literatura i crítica literària. Una gran part daquests fragments escollits shan traduït per primera vegada al català, per bé que també sinclouen en aquest volum algunes traduccions que ja havien estat publicades anteriorment però que a hores dara resultaven molt difícils de trobar (de Pau Romeva, C. A. Jordana o Marià Manent).
El libro más personal de uno de los principales pensadores liberales del siglo XX. ¿Cómo construir una sociedad decente?¿Por qué ciertas ideas aparentemente nobles y hermosaspueden alimentar las peores ideologías? Referente ineludible en la historia de las ideas, Berlin recorre magistralmente, en estos nueve ensayos, las ideas que han gobernado la historia europea durante los últimos tres siglos: nacionalismo, liberalismo y especialmente marxismo. Con el fin de extraer lecciones morales, Berlin se pregunta por qué los seres humanos tienden a admirar a hombres movidos por la ambición, los celos o la vanidad monomaníaca -incluidas figuras notables de la historia como Pedro el Grande y Napoleón-, y proporciona algunas respuestas, siempre reveladoras, en este estudio de las ideas. El sentido de la realidad incluye textos clave de quien ha sido considerado uno de los mejores ensayistas en inglés, y cubre un amplio abanico de temas: el realismo en la historia, naturaleza y el impacto del marxismo, la historia del socialismo, la radical revolución cultural llevada a cabo por los románticos, las nociones rusas de compromiso artístico, o la práctica y el origen del nacionalismo... Reseñas:«Este libro es indispensable para cualquiera que quiera comprender la historia de las ideas.»John Gray, The New York Times Book Review «El viejo zorro del liberalismo ofrece esta obra perspicaz. Es tan brillante a la hora de repensar el pasado como a la de transmitir su pensamiento.»Kirkus Reviews «Erudito pero no académico, se dirige al lector general, y habla con una energía tan contagiosa que nos arrastra a un territorio que nos parecía inaccesible, y se convierte en el mejor guía para movernos en la emocionante historia de las ideas.»Robert Darnton, The New York Review of Books «Si es posible elevar más una reputación ya tan notable, estos ensayos podrían lograrlo. Son textos de urbanidad, perspicacia, profunda erudición y gran elegancia literaria.»A.C. Grayling, Financial Times
Preguntarse sobre los grandes asuntos del ser humano, como la libertad, la verdad, la moral o la propia existencia, es algo que llevamos haciendo desde que el mundo es mundo. Desde la Antigua Grecia hasta hoy, la ciencia y la tecnología han evolucionado mucho, pero la mente humana sigue persiguiendo los mismos anhelos y cuestionándose qué hacer con la aparente incompatibilidad entre fe y razón, entre el sueño y la realidad, cómo podemos alcanzar la felicidad, e incluso saber si realmente la filosofía sirve para algo.
La obra de Lordon se va a convertir en referencia obligada del pensamiento contemporáneo, pues ha sabido encontrar una de las teclas básicas de la acción humana en general y de la política en particular: los afectos. Y lo ha hecho evitando ese «giro emocional» contemporáneo al que hace referencia y que denuncia. El neoliberalismo adopta como una de sus estrategias políticas hacer mirar al sujeto hacia dentro de sí, para evitar que mire hacia afuera. El reto del análisis de los procesos de subjetivación, expresado de forma radical, consiste, por el contrario, en «guardar los afectos pero desembarazándose del sujeto», al menos en su concepción liberal y cartesiana. El estructuralismo de las pasiones es un nuevo intento de desentrañar las relaciones entre el sujeto y el mundo, pero con la virtud de teorizar un sujeto que es mundo y un mundo que se hace sujeto. Todo ello desde el ineludible compromiso con la diferencia subjetiva, propio de un enfoque materialista consecuente. Lordon ha abordado el tema de los afectos de manera exhaustiva en diferentes obras. Los afectos de la política hace especial hincapié en lo político. La société des affects y Capitalisme, désir et servitude complementan el análisis político con la ineludible aproximación a lo social. Los tres títulos constituyen una arquitectura teórica de primera magnitud que es de esperar esté pronto al alcance del lector en lengua castellana.
Aquello que incita a Hannah Arendt a escribir está vinculado con el intento, tenaz, por comprender el presente. El pensamiento, repite en diversas ocasiones, nace siempre en contacto con los acontecimientos. La exigencia de comprender la terrible novedad del presente constituye, justamente, el motivo por el cual Arendt siente la urgencia de confrontarse con la tradición de pensamiento político occidental. Explorar esa exigencia es el proyecto de este libro. Para ello, fueron convocados algunos de los grandes conocedores mundiales de la obra de Arendt: Fina Birulés, Simona Forti, À. Lorena Fuster, Martine Leibovici y Matías Sirczuk. Con estudios preparados especialmente para este volumen, ellos indagan las lecturas que Hannah Arendt hizo de las obras de Sócrates, de Montesquieu, de Kant, de Rousseau y de Marx. Estas diversas lecturas muestran el modo en que el surgimiento en el corazón de Europa de una nueva forma de dominación puso a Arendt en guardia respecto de una tradición que -desde sus inicios- se instituyó contra la escena plural de la política. "Podría decirse -señalan los editores del volumen- que es el fracaso de la tradición para dar cuenta del totalitarismo lo que le permitió volver sobre los textos del pasado, contar efectivamente una historia [?] en la que aparece, bajo una nueva luz, la tensión entre el pensar y la política, entre la filosofía y el mundo plural de la ciudad."
En este primer libro de la vasta producción de su autor se reúnen ensayos cuya temática abarca desde la filosofía del lenguaje ordinario hasta áreas tan diversas como la ética y la política, la teoría estética y la crítica de arte: de la literatura clásica, de la música moderna atonal y de la pintura abstracta. Además, nos encontramos con subtemas, no tan desarrollados pero que constituyen el germen de una arquitectura filosófica muy ambiciosa que irá tomando cuerpo y desarrollándose en su obra posterior: cuestiones como los retos que supone «ser autor» (la llamada «autoría») y lector de textos; la voz y las dificultades de la comunicación; y la cuestión de la tensión entre filosofía analítica y continental. Tal diversidad de temas y subtemas, unificados mediante los procedimientos del lenguaje ordinario, convierte al libro de Cavell en algo así como una entrada cabal, «(casi) imprescindible», al resto de su obra; obra y libro que siguen manteniendo su interés y alimentando nuestros retos, desafiando y cuestionando la cultura contemporánea y el lugar y la responsabilidad de cada uno de nosotros en ella.
Este ensayo trata sobre las relaciones entre el derecho y la justicia, pero también entre el poder, la autoridad y la violencia. La justicia no se agota nunca en las representaciones y las instituciones jurídicas que intentan ajustarse a ella. Lo justo trasciende siempre lo jurídico, pero no hay justicia que no deba inscribirse en un derecho, en un sistema y en una historia de la legalidad, en la política y en el Estado. No quita que, a su vez, el derecho prime sobre la fuerza; este es su deber, no hay derecho que no implique por sí mismo su aplicación, una técnica y, en consecuencia, la posibilidad de la guerra. Lo recuerda Kant: no hay derecho sin coacción. Lo que pretende tener fuerza de ley inscribe así la apelación a la fuerza en el concepto mismo de su autoridad. El riesgo de tiranía acecha ya desde el origen de la ley. Recuperando una expresión de Montaigne, Pascal hablaba de un fundamento místico de la autoridad: «quien la devuelve a su principio, la aniquila». Y esta aniquilación se puede llevar por vías múltiples. De lo que se trata aquí es de analizar esa multiplicidad.
Francisco Fernández Buey no escribió nada sobre Manuel Sacristán (sí con él) mientras vivió este, pero empezó a hacerlo inmediatamente después de su muerte. Desde entonces, desde aquel agosto de 1985, no dejó de escribir sobre su vida y su obra hasta el final de sus días. Además de lo publicado, filmado, grabado y aquí recogido, hay testimonio de todo ello en numerosas cartas y conversaciones. Todos los grandes temas, artículos, libros e investigaciones de Sacristán, y una buena parte de sus preocupaciones están tratados y comentados en los diversos apartados que conforman este libro. Desde sus textos de crítica literaria, filosófica y teatral en Laye hasta sus conferencias, escritos, cursos y prólogos sobre Marx, Engels, Lenin, Labriola, Gramsci, Lukács, Heller, Russell, Marcuse o Harich, sin olvidar su tesis doctoral sobre la gnoseología de Heidegger, sus esperadas intervenciones políticas, sus reflexiones sobre el compromiso y el papel de los intelectuales, su aproximación a la compleja figura de Ulrike Meinhof, su interpretación del marxismo como una tradición praxeológica (y desde abajo) de transformación social, sus estudios sobre Gerónimo y las culturas amerindias, sus críticas al socialismo irreal entonces realmente existente, sus intervenciones en el diálogo entre cristianos y marxistas, su lúcido intento de renovación del ideario comunista, su singular y fructífera concepción de la filosofía y el filosofar, siempre pobre y desnudo, o sus últimas reflexiones, muy apreciadas y estudiadas por Fernández Buey, sobre sociología y política de la ciencia. Jorge Riechmann ha autorizado la incorporación como cierre de algunos de los poemas que ha escrito sobre ambos. Y el director, guionista, productor cinematográfico, novelista e historiador Xavier Juncosa ha trabajado en el documental aquí incluido. Su película, Filosofando desde abajo, es un complemento perfecto para este libro.
El historiador medievalista francés, Jacques Dalarun, siguiendo la estela de Michel Foucault y Giorgio Agamben, nos ofrece en esta obra su reflexión personal y argumentada sobre el ejercicio de la autoridad en algunas comunidades religiosas medievales. El estudio se centra en la institucionalización de estas comunidades que, a partir de formas de agregación espontánea de penitentes sin distinciones de estatus se convierten gradualmente en micro sociedades en las que es necesaria una distribución de roles y responsabilidades. En los siglos XII y XIII, Domingo de Guzmán, Francisco y Clara de Asís, entre otros, inventaron una forma de gobernar realmente asombrosa. Según estos, el que está al frente de una comunidad tiene que hacerse el servidor de aquellos a quienes guía. Era un deber de humildad perfectamente codificado. Se dan escenas realmente llamativas donde los reformadores del Medioevo abajan a los poderosos para exaltar a los humildes, despojándose para ello de toda traza de poder.
Este libro presenta un estudio del pensamiento político de Ortega y Gasset interpretándolo desde el núcleo de su filosofía: una hermenéutica de la vida para la libertad. Pero, al adentrarnos en su pensamiento, hemos encontrado formuladas preguntas muy actuales: ¿Cómo superar el relativismo en una sociedad plural? ¿Cómo enfrentarse a la desmovilización política sin dar alas a los populismos? ¿Podría encontrarse en la razón histórica un papel de freno y sentido, una especie de a priori para las decisiones políticas? Nuestra interpretación concluye que hay en Ortega dos propuestas tremendamente actuales: la reforma de la democracia y una invitación a superar la idea de Nación.