Buscar


 
 
  Recién Llegada
Hoy aún no hay una Gran Historia.
 
 
  Antiguas
En este momento no existe contenido para este bloque.
 
 
  Mejores enlaces
 
Anécdotas: Generosidad

Buscar en este Tópico:   
[ Ir a la Página de Inicio | Selecciona una nueva anécdota ]


 Abrir la mano  


La dificultad de algunas personas para tener el poder del Espíritu Santo es como la de aquella niña que fue a la sala de estar y tomó un vaso griego de porcelana metiendo la mano por su estrecho cuello para sacar una moneda que vio en su fondo, de la que se apoderó con destreza. Al comprobar que no podía sacar la mano llamó a su madre, pero ésta tampoco pudo conseguir que la niña la sacara.

 Llamó al padre, y este tampoco pudo. 

Finalmente, la madre comprendió en que consistiría la dificultad y dijo a la niña.

  - María abre bien tu mano, ponla estirada y papá tirará del brazo y te la sacará. L

a niña miró a su padre y dijo:

  - Papá, si lo hago así se caerá la moneda. 


Padre y madre se echaron a reír pues comprendieron la razón de la aparente dificultad. 



 Así es con muchas personas que retienen en sus corazones cosas que no quieren soltar.


Enviado por juanfro el Sábado, 20 octubre a las 00:00:00 (2525 Lecturas)

CONCRETANDO LOS BUENOS DESEOS DE GENEROSIDAD

 El dedo en la llaga   


 Un hermano preguntó a otro:

 - Si tuvieras cien ovejas, ¿darías cincuenta al Señor?


 - ¡Sí! ¿cómo no?

 - Si tuvieras cuatro vacas, ¿darías dos al Señor?


 - ¡Claro que sí!


 - Si tuvieras dos cerdos, ¿darías uno al Señor? 


 - ¿Por qué me lo preguntas? Tú sabes que yo tengo dos cerdos.


Enviado por juanfro el Miércoles, 17 octubre a las 00:00:00 (3473 Lecturas)

VIRUTAS DE MADERA PRECIOSA:
"Bendito sea el hombre que no teniendo nada que decir se abstiene de demostrárnoslo con sus palabras " (Th mas S.Eliot)



Jorge, el mayor de seis hemanos y de quinto de primaria, estaba ayudadando a mamá a leer el evangelio. Leía el ciento por uno. 

Le preguntó a su madre después de una pausa: 
Entonces ¿si yo le doy algo Él me dará cien veces más? 

Sí, le respondió su mamá: si le das un balón, te dará cien Si le das un gol te dará cien Si le das una cuchería te dará cien. 

Días después celebraban en la familia la primera confesión de María, la mayor de las chicas, fueron al Sánchez Romero a comprar chucherías para celebrarlo. 

Iba jorge con su bolsa de chuchis en la mano cuando se les apareció pidiendo limosna una madre de europa oriental con un niño en brazos. Jorge miró sus chuchis y miró al niño. Mamá -preguntó- si le doy mis chuchis a ese niño... 


¿me dará Dios cien veces esas chuchis?


Enviado por Anecdonet el Miércoles, 11 julio a las 00:00:00 (1740 Lecturas)

VIRUTAS DE MADERA PRECIOSA:
"La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante". (Proverbio inglés)

VIDA. VIDA SIN AMOR...

➢ La inteligencia sin amor, te hace perverso. 
➢ La justicia sin amor, te hace implacable. 
➢ La diplomacia sin amor, te hace hipócrita. 
➢ El éxito sin amor, te hace arrogante. 
➢ La riqueza sin amor, te hace avaro. 
➢ La docilidad sin amor, te hace servil. 
➢ La pobreza sin amor, te hace orgulloso. 
➢ La belleza sin amor, te hace ridículo. 
➢ La  verdad sin amor, te hace hiriente. 
➢ La autoridad sin amor, te hace tirano. 
➢ El trabajo sin amor, te hace esclavo. 
➢ La sencillez sin amor, te envilece. 
➢ La oración sin amor, te hace introvertido. 
➢ La ley sin amor, te esclaviza. 
➢ La política sin amor, te hace ególatra. 
➢ La fe sin amor, te hace fanático. 
➢ La cruz sin amor, se convierte en tortura. 
➢ La vida sin amor, no tiene sentido


Enviado por juanfro el Jueves, 19 abril a las 00:00:00 (1546 Lecturas)

Dar de lo que cuesta

Poca gente sabe que Gaudí tuvo que salir a la calle a pedir dinero para poder proseguir las obras del templo de la Sagrada Familia. En una de esas visitas, exitosa, ocurrió lo siguiente:

—Muchas gracias, dijo Gaudí.

—No, no me de las gracias. En realidad no me supone sacrificio. 

—Entonces, añadió el arquitecto con gracia, no sirve. Mejor dicho, no le sirve a usted. Vea de aumentarlo hasta sacrificarse... ¡Le será más agradable a Dios! Porque la caridad que no tiene el sacrificio como base no es verdadera y tal vez no sea más que vanidad.


El caballero se quedó boquiabierto. Reflexionó. Buen cristiano, comprendió y entregó un donativo mucho mayor.
—Ahora soy yo quien le da a usted las gracias, señor Gaudí.




Enviado por juanfro el Miércoles, 31 agosto a las 00:00:00 (2235 Lecturas)

La vida se nos da, y la merecemos dándola.

Rabindranath Tagore


Enviado por juanfro el Martes, 02 agosto a las 00:00:00 (1558 Lecturas)

El gran Núñez de Balboa tuvo a bien premiar a su fiel perro "Leoncico" cuando llegó el momento del reparto de los tesoros, y le pagó los "servicios prestados" con 500 pesos de oro; es decir, lo trató como a un guerrero más, pues el buen "Leoncico" había peleado como un bravo en diversas escaramuzas que hubieron de sostener Balboa y su gente en la empresa de llegar al Pacífico.

Enviado por juanfro el Lunes, 01 agosto a las 00:00:00 (2083 Lecturas)

  • "Hos ego versiculos feci, tulit alter honores
Sic vos non vobis nidificatis aves:Sic vos non vobis vellera fertis oves:Sic vos non vobis mellificatis apes:Sic vos non vobis fertis aratra boves.
  • "Yo escribí estos versos, otro se llevó los honores
así vosotros no hacéis nidos para vosotros mismos, pájaros,así vosotras no lleváis la lana para vosotras mismas, ovejas,así vosotros no hacéis miel para vosotras mismas, abejas,así vosotros no lleváis el arado para vosotros mismos, bueyes."


Enviado por juanfro el Miércoles, 25 mayo a las 00:00:00 (1843 Lecturas)

GENEROSIDAD 

  EL SEÑOR TIENE LA PALA MÁS GRANDE 

  Le preguntaron una vez a un famoso filántropo cómo era posible que diera tanto y todavía siguiera teniendo tanto. Respondió: Mientras yo paleo hacia fuera el Señor palea hacia adentro. Y su pala es más grande que la mía.  


 EL REGALO DE REYES  

En el cuento " Henry" es la víspera de Navidad.  

El joven matrimonio está compuesto por Della y James Young, jóvenes y pobres. Ninguno de los dos tiene lo suficiente para hacerse un buen regalo de Navidad. Sin embargo los dos poseen algo de lo que están muy orgullosos. 

Uno era el reloj de oro que Jim habla heredado de su padre y su abuelo. 

El otro era el pelo hasta más bajo de la cintura de Della, que hubiera sido la envidia de la "Reina de Saba", como solía decirle su ma

rido. Inspirada por el amor se le ocurre una solución a Della.  Corta su pelo o lo vende. Con el dinero compra una cadena de oro para sustituir el viejo cordón del reloj de su marido. Llegado el momento, Della le presenta su regalo. 

Jim también tiene preparado y bien envuelto el suyo. Un neceser de peines, brochas, cremas y tintes por los que siempre había suspirado Della. El descubrimiento final: Jim había vendido su reloj para comprarle a Della el regalo. Della y Jim terminan riéndose llenos de contento.      


Enviado por juanfro el Viernes, 20 mayo a las 00:00:00 (1941 Lecturas)

Generosity of a Little Girl: 57 cents.


A sobbing little girl stood near a small church from which she had been turned away because it 'was too crowded'.
"I can't go to Sunday School," she sobbed to the pastor as he walked by.

Seeing her shabby, unkempt appearance, the pastor guessed the reason and, taking her by the hand, took her inside and found a place for her in the Sunday School class.


The child was so touched that she went to bed that night thinking of the children who have no place to worship Jesus.


Some two years later, this child lay dead in one of the poor tenement buildings and the parents called for the kind-hearted pastor, who had befriended their daughter, to handle the final arrangements.

As her poor little body was being moved, a worn and crumpled purse was found which seemed to have been rummaged from some trash dump.

Inside was found 57 cents and a note scribbled in childish handwriting which read,

"This is to help build the little church bigger so more children can go to Sunday school."

For two years she had saved for this offering of love.

When the pastor tearfully read that note, he knew instantly what he would do.

Carrying this note and the cracked, red pocketbook to the pulpit, he told the story of her unselfish love and devotion.

He challenged his deacons to get busy and raise enough money for the larger building.

But the story does not end there!


Enviado por juanfro el Viernes, 11 marzo a las 23:00:00 (1393 Lecturas)

De que esta hecha la Vida?
La vida no se mide ganando puntos (como en un juego). La vida no se mide por el numero de amigos que tienes, ni por como te aceptan los otros, ni por los planes que tienes para el fin de semana, ni por si te quedas en casa solo. No se mide según con quienes sales, con quien solías salir ni por el numero de personas con quien has salido, ni por si no has salido nunca con nadie. No se mide por la persona que has besado. No se mide por el sexo. No se mide por la fama de tu familia, ni por el dinero o bienes que tu familia posea, ni por la marca del coche que manejas, ni por la escuela que asistes. No se mide por lo feo o guapo que seas, ni por los zapatos que uses o el tipo de música que prefieras. No importa si tienes el pelo rubio, castaño, negro o rojo, o si tu tez es blanca o morena. No se mide por las notas que recibes, ni por lo inteligente que seas, ni por lo inteligente que dicen los exámenes estandarizados que eres. No se mide por las organizaciones sociales a las que perteneces, tampoco por que tan bueno seas en "tu" deporte. La vida simplemente no es nada de eso. Pero la vida si se mide según el amor que des o según el daño que hagas. Se mide según la felicidad o la tristeza que proporciones a otros. Se mide por los compromisos que cumples o las confianzas que traicionas. Se trata de la AMISTAD, la cual puede usarse como algo sagrado o como una arma. Se trata de lo que dicen y lo que quieres decir, sea dañino o benéfico. Se trata de murmurar o de contribuir a los pequeños chismes. Se trata de los juicios que formulas y de por que los formulas, y a quien y con que intención se los comentas. Se trata de a quien no le haces caso o ignoras... adrede y a pleno propósito. Se trata del celo, del miedo, de la ignorancia y de la venganza. Se trata del odio que puedes llevar adentro, de como lo borras o como lo riegas y lo cultivas. Pero la mayor parte se trata de si usas la vida tuya para tocar y amar o para envenenar el corazón de otros, de una manera que habría sido imposible que ocurriera de otra forma. TU y solo TU escoges la manera en que afectaras para bien o para mal el corazón de tus semejantes.......y esas decisiones son de lo que se trata la vida.


Enviado por Anecdonet el Jueves, 29 julio a las 00:00:00 (3871 Lecturas)

 ACUÉRDESE DE MI 

Casi no la había visto. 

Era una señora anciana con el auto parado en el camino. 

El día estaba frió, lluvioso y gris. Alberto se pudo dar cuenta que la anciana necesitaba ayuda. 

Estacionó su auto Pontiac delante del Mercedes de la anciana, aún estaba tosiendo cuando se le acercó. 

Aunque con una sonrisa nerviosa en el rostro, se dio cuenta que la anciana estaba preocupada. 

Nadie se había detenido desde hacía más de una hora, cuando se detuvo en aquella transitada carretera. 

Realmente, para la anciana, ese hombre que se aproximaba no tenía muy buen aspecto, podría tratarse de un delincuente. 

Más no había nada por hacer, estaba a su merced. 
Se veía pobre y hambriento. 

Alberto pudo percibir como se sentía. 

Su rostro reflejaba cierto temor. 

Así que se adelantó a tomar la iniciativa en el diálogo:
 - "Aquí vengo para ayudarla señora. Entre a su vehículo que estará protegida del clima. Mi nombre es Alberto"-. 

Gracias a Dios solo se trataba de un neumático bajo, pero para la anciana se trataba de una situación difícil.

 Alberto se metió bajo el carro buscando un lugar donde poner el "gato" y en la maniobra se lastimó varias veces los nudillos. Estaba apretando las últimas tuercas, cuando la señora bajó la ventana y comenzó a platicar con él. Le contó de donde venía; que tan sólo estaba de paso por allí, y que no sabía como agradecerle. Alberto sonreía mientras cerraba el baúl del coche guardando las herramientas. 

Le preguntó cuanto le debía, pues cualquier suma sería correcta dadas las circunstancias, pues pensaba las cosas terribles que le hubiese pasado de no haber contado con la gentileza de Alberto. Él no había pensado en dinero. Esto no se trataba de ningún trabajo para él. Ayudar a alguien en necesidad era la mejor forma de pagar por las veces que a él, a su vez, lo habían ayudado cuando se encontraba en situaciones similares. Alberto estaba acostumbrado a vivir así. 

Le dijo a la anciana que si quería pagarle, la mejor forma de hacerlo sería que la próxima vez que viera a alguien en necesidad, y estuviera a su alcance el poder asistirla, lo hiciera de manera desinteresada, y que entonces...

 - "tan solo rece por mi"-, agregó despidiéndose Alberto esperó hasta que al auto se fuera. 

Había sido un día frió, gris y depresivo, pero se sintió bien en terminarlo de esa forma, estas eran las cosas que más satisfacción le traían.

 Entró en su coche y se fue. Unos kilómetros más adelante la señora divisó una pequeña cafetería.

 Pensó que sería muy bueno quitarse el frió con una taza de café caliente antes de continuar el último tramo de su viaje. 

Se trataba de un pequeño lugar un poco desvencijado. Por fuera había dos bombas viejas de gasolina que no se habían usado por años.

 Al entrar se fijó en la escena del interior.

 La caja registradora se parecía a aquellas de cuerda que había usado en su juventud. 

Una cortés camarera se le acercó y le extendió una toalla de papel para que se secara el cabello, mojado por la lluvia. 

Tenía un rostro agradable con una hermosa sonrisa. Aquel tipo de sonrisa que no se borra aunque estuviera muchas horas de pie. 

La anciana notó que la camarera estaría de ocho meses de dulce espera. 

Y sin embargo esto no le hacia cambiar su simpática actitud. Pensó en cómo, gente que tiene tan poco, pueda ser tan generosa con los extraños. 

Entonces se acordó de Alberto... 

Luego de terminar su café caliente y su comida, le alcanzó a la camarera el precio de la cuenta con un billete de cien dólares. 

Cuando la muchacha regresó con el cambio constató que la señora se había ido. Pretendió alcanzarla.

 Al correr hacia la puerta vio en la mesa algo escrito en una servilleta de papel al lado de 4 billetes de $100. Los ojos se le llenaron de lágrimas cuando leyó la nota:

 - "No me debes nada, yo estuve una vez donde tú estás. Alguien me ayudo como hoy te estoy ayudando a ti. 

Si quieres pagarme, esto es lo que puedes hacer: No dejes de asistir y ser bendición a otros como hoy lo hago contigo. Continua dando de tu amor y no permitas que esta cadena de bendiciones se rompa. 

Aunque había mesas que limpiar y azucareras que llenar, aquél día se le fue volando. 

Esa noche, ya en su casa, mientras la camarera entraba sigilosamente en su cama, para no despertar a su agotado esposo que debía levantarse muy temprano, pensó en lo que la anciana había hecho con ella. 

¿Cómo sabría ella las necesidades que tenían con su esposo, los problemas económicos que estaban pasando, máxime ahora con la llegada del bebé. 

Era consciente de cuan preocupado estaba su esposo por todo esto. 

Acercándose suavemente hacia él, para no despertarlo, mientras lo besaba tiernamente, le susurró al oído:

 - "Todo va a estar bien, te amo... Alberto"-. 


Enviado por Anecdonet el Lunes, 24 mayo a las 00:00:00 (1658 Lecturas)

PARA AMAR HAY QUE TENER EL VALOR DE COMPARTIR 

En una ocasión, por la tarde, un hombre vino a nuestra casa, para contarnos el caso de una familia hindú de ocho hijos. 

No habían comido desde hacía ya varios días. 

Nos pedía que hiciéramos algo por ellos. 

De modo que tomé algo de arroz y me fui a verlos. 

Vi cómo brillaban los ojos de los niños a causa del hambre. 

La madre tomó el arroz de mis manos, lo dividió en dos partes y salió. 

Cuando regresó le pregunté: qué había hecho con una de las dos raciones de arroz. 

Me respondió: "Ellos también tienen hambre". 

Sabía que los vecinos de la puerta de al lado, musulmanes, tenían hambre. 


Quedé más sorprendida de su preocupación por los demás que por la acción en sí misma. 


En general, cuando sufrimos y cuando nos encontramos en una grave necesidad no pensamos en los demás. 

Por el contrario, esta mujer maravillosa, débil, pues no había comido desde hacía varios días, había tenido el valor de amar y de dar a los demás, tenía el valor de compartir. 
Frecuentemente me preguntan cuándo terminará el hambre en el mundo.

 Yo respondo: Cuando aprendamos a compartir". 
Cuanto más tenemos, menos damos. Cuanto menos tenemos, más podemos dar. 


Enviado por juanfro el Domingo, 23 mayo a las 00:00:00 (4104 Lecturas)

Anecdonet escribió "Los dos hermanos Dos hermanos, uno soltero y el otro casado, poseian una granja cuyo fertil suelo producia abundante grano que los dos se repartian a partes iguales. Pero llego un momento en que el hermano casado se despertaba todas las noches sobresaltado y se ponia a pensar: €  '·No es justo. Mi hermano no esta casado y se queda con la mitad de la cosecha. Yo tengo mujer y cinco hijos que me ayudaran en la ancianidad. €  ¿Pero quien cuidara de mi pobre hermano cuando sea viejo? E1 necesita ahorrar mas pues sus necesidades van a ser mayores. Entonces se levantaba de la cama, acudia sigilosamente donde su hermano y vertia en el granero de este un saco de grano. Pero ocurrio que tambien el hermano soltero empezo a despertarse por las noches y a pensar: €  '·Esto es una injusticia. Mi hermano tiene mujer y cinco hijos y se lleva solamente la mitad de la cosecha. €  ¿Es justo que mi pobre hermano teniendo mas necesidad reciba lo mismo que yo? Entonces se levantaba y llevaba un saco de grano al granero de su hermano. Menos mal que Dios Un profesor de 1€  º de Primaria les pone un ejemplo a los ninos para que entiendan el valor del pecado. "Imaginaos que haceis un muneco con plastilina. Un muneco perfectamente terminado, con los brazos, las piernas, los ojos, todo. Tan perfecto que empieza a hablar y le podeis contar cosas, etc. de pronto ese muneco se enfrenta a ti y te escupe; tu que harias". "Pues yo le doy un punetazo y me hago un barco".
D. Angel C."


Enviado por Anécdotas el Lunes, 08 febrero a las 23:00:00 (4686 Lecturas)
anecdonet
anecdonet
anecdonet anécdotas
anecdonet