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Hoy aún no hay una Gran Historia.
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VIRUTAS DE MADERA PRECIOSA:
Ni el dinero ni el sexo dan la felicidad. A menudo la quitan.
LLEVAR LAS MEMORIAS CONSIGO
Dos monjes, Tanzán y Ekido, viajaban juntos por un camino embarrado.
Llovía a cántaros, sin parar.
Al llegara un cruce se encontraron con una mujer preciosa, vestida con un quimono y un ceñidor se seda, incapaz de vadear la vereda. -Vamos, muchacha –dijo Tanzán sin más.
Y la levantó en brazos por encima del barro y la pasó al otro lado.
Ekido no dijo una sola palabra hasta que, ya de noche, llegaron al monasterio.
Entonces no pudo resistir más.
- Los monjes como nosotros –le dijo a Tanzán- no deben acercarse a las mujeres, sobre todo si son bellas jóvenes. Es peligroso. ¿Por qué lo hiciste?
- Yo la dejé allí –contestó Tanzán-. ¿Es que tú todavía la llevas?
Enviado por juanfro el Jueves, 12 julio a las 00:00:00 (1964 Lecturas)
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VIRUTAS DE MADERA PRECIOSA:
Hablar significa enjuiciar, callar significa haber enjuiciado.
El casto San Victorián (Historia del Monasterio de San Victorián)
Anécdota frailuna de castidad
Según antiguas tradiciones, Italia, en el año 480, vio nacer a Victorián (o Veturián, como se le conoce en Sobrarbe), nombre que significa "victorioso para vencer gigantes y domar monstruos".
Hombre virtuoso como pocos, era reclamado entre sus paisanos por su sabiduría y bondad. Tal era la magnitud que su fama alcanzó, que rechazando el halago y buscando en su humildad el anonimato, marchó a Francia, donde fundó algunos monasterios y nuevamente destacó y fascinó con sus muchas virtudes.
Pero esta vez no sólo la vanidad le acechaba, sino también las zalamerías de una sirena llamada Maura, que ciegamente enamorada de Victorián, quiso seducirle con su singular atractivo.
Sigue...
Enviado por Anecdonet el Lunes, 16 abril a las 00:00:00 (1112 Lecturas)
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Muerto el perro se acabó la rabia
Una familia trata de hacerse sitio en la Playa de Gandía.
Mamá, cargada con cubos y rastrillos, con la comida a cuestas y tres niños pequeños se ha ido haciendo paso. Papá, con la esterilla y un par de niños se ha quedado rezagado, y además distraído.
La madre le llama:
- Pepe, ¡Peeepeee!
Pepe, panzón, calvete y con gafas gruesas se ha parado y está distraído "mirando el panorama"; no oye a su mujer...
Ella deja a los niños y avanza rápidamente hacia su embelesado marido. Hay tensión en el ambiente. Al llegar, quita las gafas a Pepe al mismo tiempo que le dice decidida:
- Ya está: se acabó. Muerto el perro se acabó la rabia.
Y Pepe la siguió dócilmente mientras ella, triunfal, llevaba las gafas en la mano.
Pureza. Suprimir la ocasión.
Enviado por Anecdonet el Jueves, 30 septiembre a las 00:00:00 (2274 Lecturas)
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Anecdonet escribió "El rey David se
paseaba una tarde por la terraza del palacio real y vio desde allí a
una mujer muy bella. Preguntó el rey quien era y uno de los servidores
le dijo: «Es Betsabé, hija de Eliam, esposa de Urías el jeteo.» David
faltando al sexto mandamiento, envió gentes en busca suya y se apoderó
de aquella mujer que no era suya. Luego pecó con ella, cometiendo
pecado de impureza y adulterio. Entonces David, como había faltado
al honor de Urías, maquinó algo horrible contra él. Como estaba en
guerra, escribió una carta a Joad diciéndole: «Poned a Urías en el
punto donde más dura sea la lucha y cuando arrecie el combate retiraos
y dejadle solo para que caiga muerto.» Joad, que asediaba la ciudad,
puso a Urías en el sitio donde sabía que estaban los más valerosos
defensores. Los de la ciudad hicieron una salida contra Joad y cayeron
muchos, servidores de David y entre ellos murió Urías. El mal que
había hecho David contra Urías y su esposa fue desagradable a los ojos
de Dios. Pero el Señor tuvo misericordia de David. De parte de Dios
fue el profeta Natán donde el rey David para anunciarle lo mucho que le
había ofendido. Natán dijo al rey: «Juzga este caso: Había en una
ciudad dos hombres, el uno rico y el otro pobre. El rico tenía muchas
ovejas y muchas vacas y el pobre no tenía más que una sola ovejuela,
que él había comprado y criado, con él y con sus hijos había crecido
juntamente, comiendo de su pan y bebiendo de su vaso y durmiendo en su
seno, y era para él como una hija. Llegó un viajero a casa del rico, y
éste, no queriendo tocar a su ovejas ni a sus bueyes para dar de comer
al viajero que a su casa llegó, tomó la ovejuela del pobre y se la
aderezó al huésped.» Encendido David fuertemente en cólera contra aquel
hombre, dijo a Natán: «¡Vive Yavé que el que tal hizo es digno de
muerte y que ha de pagar la oveja con siete tantos encima por haber
hecho tal cosa, obrando sin piedad.» Natán dijo entonces a David: ¡Tú
eres ese hombre¡ He aquí lo que dice Yavé, Dios de Israel: Yo te ungí
rey de Israel y te libré de las manos de Saúl. Yo te he dado la casa de
tu señor, y la casa de Israel y Judá. ¿Cómo, pues, menospreciando a
Yavé, has hecho lo que es malo a sus ojos? Has herido a espada a Urías,
jeteo; tomaste por mujer a su mujer, y a él le mataste con la espada de
los hijos de Ammon. Por eso no se apartará ya de tu casa la espada, por
haberme menospreciado tomando por mujer a la mujer de Urías, jeteo. Así
dice Yavé: Yo haré surgir el mal contra ti de tu misma casa.» David
dijo a Natán: «He pecado contra Yavé.» Y Natán dijo a David: "Yave te
ha perdonado tu pecado. No morirás.» Natán abandonó el palacio del
rey. Y más tarde Dios castigó a David. El rey oró y ayunó ante el Señor
pasando las noches acostado en tierra.
El rey David se apoderó de la esposa de Uría Por
Gabriel Marañón Baigorrí > >>(Pureza)> "
Enviado por Anécdotas el Viernes, 29 enero a las 23:00:00 (3241 Lecturas)
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